Teología del Cuerpo y Bioética

TEOLOGIA DEL CUERPO
y BIOETICA

LECCION # 18
LOS HIJOS:
REGALO DE DIOS
PARA EL MATRIMONIO

Familia con bebé

1.      ¿Qué significación tienen los hijos para un matrimonio cristiano?

El Catecismo de la Iglesia Católica al tratar este tema toma textos del Concilio Vaticano II:  "Por su naturaleza misma, la institución misma del matrimonio y el amor conyugal están ordenados a la procreación y a la educación de la prole y con ellas son coronados como su culminación" (GS 48,1) (CIC 1652).

Continúa el Catecismo con el Concilio Vaticano II:  “El matrimonio y el amor conyugal están ordenados por su propia naturaleza a la procreación y educación de la prole.  Los hijos son, sin duda, el don más excelente del matrimonio y contribuyen sobremanera al bien de los propios padres … De aquí que el cultivo auténtico del amor conyugal y toda la estructura de la vida familiar que de él deriva, sin dejar de lado los demás fines del matrimonio, tienden a capacitar a los esposos para cooperar con fortaleza de espíritu con el amor del Creador y del Salvador. ” (GS 50).

Familia

Luego nos trae el Catecismo una cita de la Encíclica del Papa Juan Pablo II sobre el Matrimonio (Familiaris Consortio):   “la tarea fundamental del matrimonio y de la familia es estar al servicio de la vida (cf FC 28)” (CIC-1653).

Sin embargo, los esposos a los que Dios no ha concedido tener hijos pueden llevar una vida conyugal plena de sentido, humana y cristianamente.  Su matrimonio puede irradiar una fecundidad de caridad, de acogida y de sacrificio.”  (CIC 1654)

Notemos que el Concilio menciona a los hijos como el don más excelente, pero no deja de lado los otros fines del matrimonio, como son el bienestar de los esposos y el desarrollo del amor mutuo, los cuales son de suma importancia para el mismo bienestar de los hijos.

Es importante notar que se nos habla de los hijos como un “don”, no como un “derecho”.  Y se invita a las parejas que no pueden concebir irradiar una fecundidad de caridad (ayuda a los demás), de acogida (adopción) y de sacrificio.

Niño adoptado

Pero sucede que a veces en nuestra cultura los padres tratan de procrear como ejerciendo un derecho.  Y para tener descendencia recurren a las prácticas de fertilización artificial, sin tener en cuenta la ley natural y la moral definida por la Iglesia al respecto.

Esto lo veremos con más detalle en otras lecciones.  Lo que es importante recalcar es que los hijos son un don de Dios y no un derecho de los progenitores.


2.      ¿Cuál es la responsabilidad de los padres con respecto de sus hijos?

Podemos constatar que por instinto paternal y maternal, los padres cuidan a sus hijos sin que nadie tenga que informarles de esa obligación.

Sin embargo ¿saben los padres la responsabilidad que tienen sobre la salvación de sus hijos?

El Matrimonio es una vocación a la santidad.  Y ese llamado incluye el guiar a los hijos por el camino de la salvación.

Familia en camino hacia Cristo

El Matrimonio es un estado de vida a que han sido llamados por Dios el esposo y la esposa.  Ese llamado de Dios incluye:

  • la salvación eterna personal,
  • la ayuda en la salvación eterna del cónyuge
  • la de procrear hijos que guiados por ellos sigan el camino de la salvación.

Ahora bien, al tratar la procreación no podemos dejar de tocar la vía por la cual se da la concepción de los hijos, es decir, la sexualidad dentro del matrimonio cristiano.


3.      ¿Cuál es el papel de la sexualidad dentro del Matrimonio?

Los que se casaron creyendo que el Matrimonio es sólo para disfrutar el sexo o primordialmente para eso, pronto se dan cuenta de que la cosa no es así.

El sexo es un ingrediente importante en las relaciones matrimoniales, pero no el primordial.

Lo que sí es primordial es que, para realizarse plenamente como casados, hombre y mujer deben donarse sinceramente uno al otro.  Esto incluye el sexo, pero el sexo es sólo un aspecto de la donación.

Por eso las relaciones sexuales deben ser consideradas y practicadas como una donación del uno al otro y no como un medio de obtención de placer.

El principio de donación en el matrimonio es básico para comprender el marco dentro del cual se encuentra la enseñanza de la Iglesia en cuanto a la moral sexual.


4.      Pero ¿qué piensa la gente sobre la moral sexual que enseña la Iglesia?

Lamentablemente la gente piensa que lo que la Iglesia enseña es una limitación a la libertad.  Y no es así, la enseñanza de la Iglesia con respecto de la sexualidad es un mensaje de salvación, no de condenación, ni de limitación de la libertad.

La moral genuina no está contra nosotros.  La moral sexual no es como algunos la ven:  “Deja todo lo que te gusta y sigue estas normas terribles”.  Más bien la Teología del Cuerpo y las normas morales de la sexualidad nos hablan de nuestra grandeza como hombres y mujeres.

No hay que temer a la moral sexual.  ¿Por qué vamos a tenerle temor a las exigencias del amor?  Vamos a ver algunos puntos, pero vamos a responderlos sin olvidar que los casados están embarcados –y los que piensan casarse se van a embarcar- en un gran misterio, es el misterio de ser los dos una sola carne.

Entonces, vamos a recordar lo que hemos visto en lecciones anteriores sobre Teología del Cuerpo, porque estos conceptos son la base de lo que la Iglesia nos presenta como moral sexual.

Hemos dicho que el Matrimonio es:

  • un camino de santidad
  • un Sacramento
  • que representa la imagen de la unión de Cristo y su Iglesia
  • que es preludio de esa unión que se dará en el Cielo

Basados en esto vamos a tratar de respondernos mentalmente las siguientes preguntas sobre temas de moral sexual que conocemos:

  • la masturbación ¿será una imagen del amor total, fiel, libre, fructífero de Dios? …
  • la fornicación (sexo prematrimonial) ¿es una imagen del amor total, fiel, libre, permanente y fructífero de Dios? …
  •  ¿y el adulterio?  (sexo extramarital)
  • ¿y las prácticas homosexuales? …
  • ¿y el estímulo de la lujuria a través de imágenes pornográficas? …

¿Nos damos cuenta de cómo estas prácticas contradicen la finalidad de la sexualidad, que es un don de Dios para la unión conyugal?

Pensemos ahora también en un tema que causa más conflicto y que veremos con más detalle más adelante en esta lección:

  • un acto sexual esterilizado
    entre los esposos,
    ¿será una imagen del amor total, fiel, libre, fructífero de Dios?


5.      ¿Cómo ver entonces el asunto de los actos sexuales esterilizados practicados por los esposos cristianos?  Es decir:  ¿cómo ver la anticoncepción?

Lo primero que hay que tener en cuenta es un pasaje de la Biblia muchas veces repetido por la Oración Litúrgica de la Iglesia y que se aplica muy bien a la actitud de los católicos con relación a este tema tan disputado y rechazado:

Ojalá escuchen hoy la voz del Señor; no endurezcan su corazón, como ocurrió en el día amargo (Heb 3, 15)

Personas sabias a lo largo de la historia (incluyendo muchos que no son Católicos) han reconocido que el eje de la moral sexual está en la función procreadora de la unión sexual.

La Iglesia así lo ha enseñado, lo enseña actualmente y lo seguirá enseñando de esa manera.

Aunque sea la voz que clama en el desierto (Mc 1, 3), la Iglesia seguirá con su enseñanza de siempre sobre la función procreadora de la unión sexual.

Mujer embarazada y su esposo

Pensemos esto:  si separamos el sexo de su orientación natural para dar una nueva vida, ¿cómo puede evitarse que se justifique cualquier otro medio (cualquiera que pueda ocurrírsenos) para obtener el placer sexual?

Es que cuando esterilizamos el sexo lo que estamos haciendo es desviando el acto sexual, porque ya no está dirigido hacia el matrimonio y la procreación.


6.      ¿Qué se está haciendo cuando se desconecta el sexo de la función procreadora?

Al hacer esta desconexión entre sexo y procreación se está convirtiendo el placer sexual en un fin en si mismo.

El acto sexual se convierte entonces en una de tantas formas de conseguir un orgasmo.

Si hacemos esto, perdemos la brújula de la moralidad.  Es lo que está sucediendo en nuestro mundo actual.


7.      ¿Y qué está sucediendo?  ¿A dónde vamos a llegar?  Veamos lo que está sucediendo en nuestro mundo actual:

La unión monógama de dos personas de diferente sexo que ha servido de base fundacional de la civilización occidental quieren destruirla.  ¡Y lo están logrando!

Están redefiniendo lo que es el sexo, el matrimonio, la familia.  Comportamientos que siempre habían sido considerados una afrenta a la dignidad humana y una amenaza real a la sociedad, no sólo los venden los medios de comunicación como la maravilla para nuestro siglo, sino que están siendo legalizados como derechos.  ¡Y ay de quien lo contradiga!

¿A dónde vamos a llegar?  ¿A dónde se pretende llegar?  ¿Dónde quedó la brújula?

Eso está bien respondido en la lección sobre la Fe y la increenciaNo es un asunto que ha sucedido de manera fortuita:  es toda un estrategia demoníaca de destrucción de la sociedad y de las personas!!!

Ya vimos en esa lección anterior cómo fuimos llegando al estado de increencia en que estamos y al desmoronamiento moral que vivimos.  El derrape sexual ha sido una consecuencia de la limitación y eliminación del sexo procreativo.

La revolución sexual del siglo 20 comenzó precisamente con la aceptación generalizada de la anticoncepción.  Todo fue fríamente calculado por los enemigos del Cristianismo, como una manera de controlar el mundo.

Aunque fuera por no caer en el juego de los enemigos de Dios, debiéramos pensar en esto con la mente abierta y el corazón no endurecido.


8.      ¿Qué sucedió para que sea la Iglesia Católica la única que sostiene la recta moral en cuanto a la procreación?

Los promotores del anti-natalismo sabían que para lograr sus metas requerían el visto bueno de las iglesias cristianas no-católicas, cosa que obtuvieron en 1930.

Hasta esa fecha Católicos, Ortodoxos y Protestantes estaban unidos en su condenación a cualquier intento de esterilización del acto conyugal.  Después de más de 1900 años de tradición cristiana sobre la fecundidad, la ruptura comenzó por el Anglicanismo y continúo con las demás iglesias.

Conferencia de Lambeth 1930
En la Conferencia de Lambeth de 1930
se abrió la brecha del control de natalidad

Así, cuando la píldora hizo su debut en la sociedad al comienzo de los años 60, la Iglesia Católica era el único sector cristiano que sostenía la enseñanza milenaria.

Fue tan efectiva la campaña pro control de natalidad y promocional de la píldora, que en los 30 años comprendidos entre 1930 y 1960 esa enseñanza milenaria comenzó a ser considerada arcaica y hasta absurda.

Lo más grave Humanae Vitaees que esa campaña también había penetrado las bases de la Iglesia Católica. Sin embargo, el Papa Pablo VI impresionó al mundo en 1968 reafirmando la enseñanza tradicional contra la anti-concepción en la Encíclica Humanae Vitae.

Humanae Vitae cayó como un plomo.  Y el desacuerdo de muchos en la Iglesia a esta encíclica lamentablemente permanece hasta nuestros días.


9.      ¿Cómo consideran la mayoría la enseñanza milenaria de Humanae Vitae?

  • Yo debiera poder expresar mi amor en el matrimonio cuando quiera sin preocuparme de que tenga que tener una gran cantidad de hijos.  Así piensan muchos.
  • Negarle a la gente los anticonceptivos es como negarle pasta de dientes o papel de baño.  Es que la píldora se considera una de las  comodidades moderna.
  • Que la Iglesia no tiene por qué meterse en estas cosas.
  • Que yo hago lo que me parezca.

Pero … ¿sería que el Papa Pablo VI estaba fuera de la realidad?

¿No sería más bien que estaba recordando una verdad inmutable, ciertamente difícil para un mundo ya vendido a la hábil campaña anti-natalista que tuvo lugar en la primera mitad del siglo 20?


10.    ¿Qué estaría pensando el Papa Pablo VI cuando lanzó su Encíclica?

El sabía que sería difícil para el mundo moderno Papa Pablo VIcomprender la inmoralidad de la anti-concepción.  Con la hábil y fuerte campaña de los enemigos de la Iglesia, enemigos también de la religión y de la familia, los hombres y mujeres de la época habían perdido de vista la grandeza, la dignidad y la finalidad divina de la vida humana (humanae vitae).

Cuando eso sucede, ya no se ve la unión sexual como un gran misterio, que proclama el Amor de Dios por la humanidad y que preludia el Cielo.  El sexo queda reducido a un proceso biológico que puede ser manipulado de cualquier manera.  Termina considerándosele similar a la cópula de los animales.

Se le ha dado tal importancia al sexo y se le ha distorsionado de tal manera, que nuestro diario vivir está impregnado con una cantidad de ideas falsas acerca de lo que es la sexualidad, ese maravilloso regalo que Dios nos dio.

Y sucede que hasta personas que creen en Dios y tratan de practicar su religión tienen creencias y actitudes incorrectas acerca de cómo Dios quiere que hagamos uso de las potencias sexuales.

Hoy en día se pretende manipular la fertilidad como puede manipularse, por ejemplo, el color del cabello.

Inseminación in vitro
Fertilización in-vitro

El acto sexual es ciertamente biológico, pero es sólo parcialmente biológico.  Por eso Pablo VI observó que para entender la enseñanza cristiana sobre el sexo y la procreación, debemos ir más allá de las “perspectivas parciales” para tener una “visión completa del hombre y su vocación”.
(HV 7)

El  Papa Pablo VI seguía condenando toda forma de anticoncepción por estar en contra de la dignidad de la persona humana.

Por eso, el Papa Juan Pablo II, que sucede a Pablo VI dos meses después -con el interregnum de Juan Pablo I- se da cuenta de la crisis moral en que está la humanidad con relación a la sexualidad.  Por eso comienza, desde muy temprano en su pontificado, con la serie de enseñanzas que hoy constituyen el tratado de la Teología del Cuerpo y que estamos usando para estas lecciones.

De hecho Juan Pablo II dijo que la Teología del Cuerpo puede considerarse como “un extenso comentario de la doctrina contenida precisamente en la Encíclica Humanae Vitae”.  (T del C 133,2)

Recordemos una frase muy repetida por Juan Pablo II:  No teman.   Y ¿no será que nosotros tememos la verdad sobre el sexo y la anti-concepción?  No debe ser así.  Porque la verdad –y sólo la verdad- nos hace libres (Jn 8, 32).


11.    ¿Qué explicaciones especiales nos da Juan Pablo II en sus catequesis sobre Teología del Cuerpo?

Para comprender cuál es el problema de la anticoncepción, es necesario primero entender muy bien lo que Dios quiso que fuera originalmente el matrimonio.

Revisemos lo que hemos visto en lecciones anteriores y en ésta, sobre lo que nos descubren los capítulos iniciales del Génesis acercad de la pareja humana.

El Obispo de San Agustín (Florida, USA), Monseñor Víctor Galeone escribió en 2003 una Pastoral titulada “cuando los esposos expresan
la verdad con sus cuerpos
”, basada en la Teología del Cuerpo de Juan Pablo II.

Aquí tomamos unas ideas de este Obispo:

Mons. Víctor Galleone“Recordemos que Dios diseñó el matrimonio para una doble finalidad: comunicar vida y comunicar amor.  Las dos finalidades del matrimonio están tan unidas una a la otra que son inseparables.

“A esto debemos agregar que Jesús excluyó la posibilidad de divorcio al decir esto sobre la unión entre esposo y esposa:  “Serán los dos una sola carne. De manera que ya no son dos, sino uno solo. Pues bien, lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre ” (Mc 10, 8-9).

“Vamos a tratar de entender esto bien:  la unión conyugal no es una entidad mecánica, como la cerradura y la llave.  Eso es más bien la cópula meramente animal.   Los esposos forman una entidad orgánica, como la forman la cabeza y el corazón.  Así es la unión sexual humana:  ambos pasan a ser un solo cuerpo, una sola cosa.

Divorcio

Entonces si se separa el cuerpo humano de su cabeza o del corazón—a diferencia de una llave de su cerradura— esto conlleva la muerte del organismo.  Eso es lo que hace el divorcio. Por cierto el divorcio fue tratado en la lección 5º/17 (Unidos hasta la muerte).

“De la misma manera, fue Dios Quien combinó también los dos fines del Matrimonio en un mismo acto:  dar amor y dar vida.  Entonces, así como no podemos separar por el divorcio lo que Dios ha unido en la unión matrimonial, tampoco podemos separar por medio de la anticoncepción lo que Dios ha unido en el acto conyugal.” (Monseñor Galeone, 10-julio-2003)

No somos llaves y cerraduras:  somos corazones y cabezas, almas y cuerpos.


12.    Además:  ¿qué influencia tiene el hecho de que la unión conyugal es un Sacramento?

Para poder entender la enseñanza de la Iglesia sobre la fecundidad, no podemos dejar de lado la dimensión sacramental de la unión matrimonial.

Dios  ha elevado el Matrimonio a la dignidad de Sacramento.    Y esto tiene consecuencias adicionales de extrema importancia.  El sacramento del MatrimonioEl Matrimonio no es un evento festivo con una novia vestida de blanco y un novio en traje de gala, con música bonita y flores adornando el altar.  Dentro de toda esa parafernalia se da algo que es muy trascendental.

Podremos usar todos los argumentos prácticos que querramos a favor de la anticoncepción, podemos no seguir la enseñanza de la Iglesia en cuanto a la fecundidad si creemos no ser capaces de seguirla, pero si revisamos bien la argumentación de la Iglesia y más específicamente de la Teología del Cuerpo del Papa Juan Pablo II, no podemos dejar de comprender que la postura de la Iglesia no es la de exigir por exigir, o de oponerse por oponerse, sino que tiene una dimensión teológica incontestable.

Juan Pablo II nos muestra la profundidad teológica de su argumento contra los métodos anticonceptivos al demostrar ¡nada menos! que esos recursos artificiales  falsifican el signo sacramental del amor conyugal.

Su argumentación es muy profunda.  Veamos:

Al ser uno de los siete Sacramentos, el Matrimonio no sólo simboliza la vida y el amor de Dios, sino que realmente participa de esa vida de Dios y de su Amor.  Al menos para eso fue que Dios lo hizo.

Revisemos cómo funciona la Gracia Sacramental.  SacramentosTodo Sacramento tiene un signo:  en el Bautismo el agua, en la Confesión la absolución de los pecados, en la Confirmación el aceite, en la Comunión el Pan y el Vino, en el Orden Sacerdotal la imposición de las manos sobre el ordenado.

Y, para que un Sacramento confiera la Gracia, el signo del Sacramento debe significar el misterio espiritual, la gracia que confiere.

Tomemos, por ejemplo, el Bautismo.  El agua del Bautismo El agua del Bautismoverdaderamente y realmente confiere la limpieza del pecado.  Pero si bautizáramos a alguien con barro, la gracia no es conferida, porque el signo del Sacramento del Bautismo que es el agua, está sucia.  Sería un anti-signo.

El Matrimonio es igual, pero con la diferencia que el Matrimonio es un Sacramento que está actuando a lo largo de la vida de casados.  Toda la vida matrimonial debe ser un signo de la Vida y del Amor de Dios.

Pero el Sacramento del Matrimonio tiene una expresión máxima que se da cuando los esposos pasan a ser una sola carneEn ese acto, los esposos están llamados a participar en el gran misterio del Amor de Dios, más que en ningún otro acto de su vida matrimonial.  Pero esto sólo es posible si su unión sexual de veras simboliza el Amor de Dios.

El Papa Juan Pablo II concluye que para que la relación sexual sea buena los esposos deben dar a su unión conyugal las características de un signo veraz. (T del C 37, 6)

¿Qué es esto de “signo veraz?

Lo mismo que usar barro para bautizar en vez de agua.  El agua es un signo veraz, el barro no.  El barro es un anti-signo.

AnticonceptivosAsí que, si al acto conyugal se le introducen interferencias, el signo sacramental se convierte en un anti-signo.  En vez de significar que Dios es Amor que da vida, el acto sexual antinatalista está diciendo Dios no es Amor que da vida.


13.    ¿Cómo se compara el acto conyugal con la comunicación verbal?

El acto conyugal es una forma de comunicación entre los esposos.  En el acto conyugal existe un lenguaje corporal.  En efecto, la comunicación sexual utiliza muchos de los mismos términos de la comunicación verbal:  unir, conocer (conocer carnalmente: Adán conoció a Eva su mujer.  Yo no conozco varón, dijo la Virgen al Ángel), concebir, etc.

Vamos a usar otros de los argumentos que el Obispo de Saint Agustine, Florida (USA), Monseñor Víctor Galeone usa en su Carta Pastoral,  el de la comunicación conyugal y verbal:

¿Sería normal para una esposa que se pusiera tapones en los oídos mientras escucha a su esposo?

Beso con tapabocas

“¿Sería normal que un esposo  se tape su boca, mientras está hablando con su esposa?

“Parecen risibles estos dos ejemplos ¿no?   Es más:   son tan anormales que parecen absurdos.  Sin embargo, si este comportamiento es anormal para la comunicación verbal, ¿qué significado tiene que una esposa utilice el artificio intrauterino o la píldora, o que un esposo utilice un preservativo durante la comunicación sexual?

“Más aún:  ¿cómo puede ser que un esposoLigadura de Trompas de Falopio se haga cortar sus cuerdas vocales?  ¿Qué significa que se haga una vasectomía?  O ¿habrá alguna esposa que quiera quitarse los tímpanos o ponerse unos tapones impenetrables en los oídos?  ¿Qué significa la ligadura de trompas?”

Veamos además la Deontología Médica:  “¿cuál es la función de un cirujano?  Quitar los órganos enfermos y sólo cuando están enfermos y amenazan la vida del paciente."

Si los testículosVasectomía o los ovarios no están enfermos, ¿sobre qué base estamos frustrando su finalidad?  ¿Por qué ligar las Trompas de Falopio de la mujer?  ¿Por qué ligar los conductos deferentes que llevan los espermatozoides a formar parte del líquido seminal en el hombre?

“Pareciera que se nos ha adoctrinado tanto a través de la cultura de muerte, que ahora consideramos a los bebés una enfermedad de la que hay que inmunizarse a través de la esterilización.”


14.     ¿Por qué la anticoncepción es algo no sólo artificial, sino falso?

Continuamos con el Obispo Galeone este análisis:

“Desde que Dios forjó nuestros cuerpos como hombres y mujeres para comunicar vida y amor, cada vez que el esposo y la esposa deliberadamente frustran esta doble finalidad por medio de la anticoncepción, están representando una mentira”. (Carta Pastoral Monseñor Galeone #8).

Con el lenguaje del cuerpo  el acto conyugal está diciendo:  “Soy todo tuyo”.  Pero ¿qué sucede con la anticoncepción?  Que el artificio anticonceptivo está agregando: “menos mi fertilidad.”

De hecho entonces, esposo y esposa “están mintiendo el uno al otro con sus cuerpos”.

Más grave aún:  “están tácitamente usurpando el papel de Dios. Impidiendo la finalidad del abrazo amoroso matrimonial, ellos le están diciendo a Dios: ‘Tú puedes haber diseñado nuestros cuerpos para ayudarte a transmitir la vida a un alma inmortal, pero has cometido un error—un error que nosotros queremos corregir.  Tú puedes ser el Señor de nuestras vidas—pero no de nuestra fertilidad.’ ” (#8)


15.     ¿Qué está diciendo este Obispo en 2003?  ¿Qué nos dejó como enseñanza sobre la sexualidad Juan Pablo II en los ‘80?

Ambos nos dicen lo mismo que el Papa Pablo VI nos dijo en 1968 en su Encíclica Humanae Vitae:  “Hay un vínculo inseparable entre los dos significados del acto matrimonial:  el significado unitivo (de dar amor) y el procreativo (de dar vida).  Esta conexión fue establecida por Dios mismo, y al hombre no le está permitido romperlo por su propia iniciativa” (HV #12).

Cada uno (Pablo VI, Juan Pablo II y el Obispo Galeone) con 20 años de diferencia entre si, nos confirman la enseñanza milenaria de la Iglesia sobre la anticoncepción, enseñanza que hemos querido rechazar los católicos de la segunda mitad de siglo 20.  Y pareciera que la mayoría de los de comienzos de este siglo 21 seguimos en la misma actitud.

La Iglesia inspirada por el Espíritu


16.     Esos son Papas y Obispos.  Pero veamos ahora unos laicos.  Unos laicos un tanto originales, porque eran cristianos no-católicos.  Ahora son un matrimonio convertido al Catolicismo.  El marido se convirtió primero.  Y, curiosamente, la esposa renuente a la conversión, comenzó su camino a la Iglesia por un estudio que tuvo que hacer sobre la anticoncepción.

¿Quiénes son?  Son Scott Hahn, reconocido Teólogo Biblista católico (La Cena del Cordero, Roma Dulce Hogar, Razones para creer, etc.) y su esposa Kimberly.

Dice Scott en un artículo titulado “Una mentira en el lenguaje del amor”:

Scott y Kimberly Hahn“Mi esposa y yo pensábamos que al usar métodos de control de natalidad nos estábamos comportando como recién casados ‘normales’.  Pero había un problema radical en nuestra vida conyugal.

“Comenzaban los años ’80.  Estábamos recién casados con limitaciones económicas, ambos fervientes Presbiterianos, estábamos estudiando Teología.  Mientras tanto, el control de natalidad artificial nos permitía gozar el placer sexual que nosotros considerábamos ‘normal’ en nuestras relaciones maritales.  Era una extensión de la luna de miel.

“Sin embargo, pasados dos años, Kimberly descubrió que había una mentira en la base de nuestra vida de casados.  Estaba haciendo una investigación para un curso de ética.  Y descubrió que hasta 1930, todas las iglesias cristianas -sin excepción- condenaban la anticoncepción en términos muy fuertes.  Los reformadores Protestantes que ella veneraba llegaron a llamarlo ‘asesinato’.  No sólo eso:  descubrió que las leyes contrarias a la anticoncepción que aparecían en los códigos de muchos estados hasta los años ’60, eran mayoritariamente elaboradas por legisladores Protestantes.

John Kippley El sexo y la Alianza“Lo que más le impresionó fue las razones que daban para oponerse al control de natalidad.  Y, como sabía que yo era especialista en Teología de la Alianza me pidió leer un libro titulado ‘El Sexo y la Alianza Matrimonial’ de John Kippley.

“¡No lo podía creer!  Este hombre como que tiene razón.  Estaba demostrando que el Matrimonio no era un contrato en el que sólo se intercambiaban bienes y servicios, sino que el Matrimonio era una ‘alianza’ que involucraba un intercambio de personas.

“El argumento de Kippley consistía en que las alianzas eran actos mediante los cuales la alianza se realiza y se renueva, y que el acto conyugal era un acto de alianza.  Cuando la alianza matrimonial se renueva, Dios la utiliza para dar vida.

“Cuando Dios hizo al hombre macho y hembra, el primer mandato que les dio era que fueran fecundos y se multiplicaran.  Esto iba a ser la imagen de Dios –Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres Personas en Uno, la Familia Divina.

“Así que, cuando ‘dos se hacen uno’ en la alianza matrimonial, ese ‘uno’ en que se convierten es tan real que nueve meses después le van a tener que poner un nombre!  El hijo personifica esa alianza de unidad: de dos en uno.

“Después de internalizar estas ideas de la alianza matrimonial, Hombre y mujer Alianzacomencé a darme cuenta que cuando teníamos relaciones conyugales estábamos haciendo algo sagrado.  Y que cuando frustrábamos la potencialidad de comunicar vida con ese acto de amor, estábamos haciendo algo profano (tratar algo sagrado de manera ordinaria o profana).

Descubrí también que todo los reformadores (Lutero, Calvino, Zwingli, Knox y todos los demás) tenían la misma postura que la Iglesia Católica sobre este tema.

“Me preocupé.  La Iglesia Católica se encontraba sola dentro de todas las denominaciones que habían en el mundo, y tenía el valor y la integridad para enseñar esta verdad tan impopular.

“Católicos o no, esa postura era verdad.  Así que nos deshicimos de todos los contraceptivos.  Con relación a nuestra familia, comenzamos a confiar en el Señor de una manera renovada.  Pronto nuestro primer hijo ya estaba en camino”.

ORACION DE LOS ESPOSOS

Señor, Tú que nos has dado las alegrías
y las cargas de nuestro amor,

bendice de nuevo nuestra familia,
esta familia que Tú has unido
con el Sacramento del Matrimonio.

Sabemos que amor significa
dar de nosotros mismos,

capacidad de comunicarnos ,
disposición de complementarnos
y de compartir,

esperanza de construir,
generosidad en el sufrir.

Queremos que Tú seas
el Primero en nuestro Matrimonio

y en nuestro hogar.
Por eso te pedimos el gozo
de tu Presencia en nuestras almas.

Fortifica nuestro amor
y oriéntalo cada vez más hacia Tu Amor.

Bendice nuestros hijos. 
Ilumínanos en su formación.

Que la generosidad y el amor verdadero
destruya nuestro egoísmo.

Que el esfuerzo diario en respuesta a tus gracias
 nos ayude a superar las dificultades.
Que la humildad sea virtud propia 
de todos los miembros de nuestra familia.

Que nuestro amor
sea testimonio para otras familias.

Y que un día podamos gozar
de tu presencia eterna en el Cielo.

Amén.

Paternidad responsable


Cuando los esposos expresan
la verdad con sus cuerpos


Matrimonios y Divorcios



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