Lección #16


¿TE GUSTAN LAS PELEAS?

0. REPASO Lección #15:

* ¿Cuál es ese Mandamiento que nos obliga a obedecer a nuestros padres y superiores?

Es el Cuarto Mandamiento de la Ley de Dios: Honrar padre y madre.

* ¿Y qué nos dice el Nuevo Testamento sobre la conveniencia de obedecer?

Nos dice Dios que para ser felices y vivir bien debemos obedecer.

* ¿Por qué será que obedecer nos cuesta y parece hacernos infelices?

Es por nuestra actitud de querer hacer nuestra voluntad y no lo que nos conviene.

* Si hemos desobedecido, ¿qué debemos hacer?

Cuando hemos desobedecido, debemos arrepentirnos y, si fuera una desobediencia grave, confesarla. También ayuda confesar desobediencias menos graves. El confesarlas nos ayuda a ser más obedientes, porque la Confesión nos ayuda a ser mejores.

* ¿Cómo practicó Jesús la obediencia?

Siendo Dios se sometió en obediencia a José y María, quienes a pesar de ser sus padres, no eran Dios, eran seres humanos.

Dios nos ha pedido obedecer a nuestros padres y El, siendo Dios, nos dio el ejemplo, pues El obedeció a sus padres.

* ¿A quién más obedeció Jesús?

También Jesús obedeció a Dios Padre. Una vez dijo: “Yo he bajado del Cielo, no para hacer mi propia voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado” (Jn. 6, 38).

* Y nosotros, ¿debemos obedecer a Dios? ¿Qué significa Amar a Dios sobre todas las cosas?

No sólo hay que obedecer a nuestros padres y superiores y maestros. Importantísimo es obedecer a Dios. Y Jesús nos dio ejemplo de esto también y nos recordó esto muy bien.

Amar a Dios es primero que todo obedecerlo. Miren lo que dice la Biblia: “Guardar los mandamientos es amar a Dios” (1 Jn. 5, 4)

* ¿Qué oraba Jesús la noche antes de su muerte, cuando estaba en el Huerto de los Olivos?

Jesús oraba y sufría. Y al final dijo: “Padre, si es posible que pase de mí esta prueba, pero no se haga Mi voluntad, sino la Tuya”(Lc. 22, 42).

* ¿Qué nos enseña Jesús en esta oración al Padre?

Que aún cuando sea muy, muy difícil obedecer, hay que obedecer. Y, además, que cuando venga momentos verdaderamente difíciles, tenemos que entregarnos a la Voluntad de Dios y confiar en que lo que Dios dispone para nosotros es lo que nos conviene para nuestra salvación.

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1. ¿Conoces a niños o niñas que se creen los mejores y los más fuertes y siempre están buscando peleas? ... ¿Te gusta estar con ellos? ¿O prefieres estar con los que son amables y no pelean?

¿Saben lo que nos dijo Jesús sobre el tema de las peleas?

Vamos a buscar en la Biblia Mateo 5, 9: “Felices los pacíficos, porque se les llamará ‘hijos de Dios’”.

Es decir: Dios no nos quiere peleando y mucho menos buscando pleitos.

2. Pero a veces hay personas que hacen cosas que nos disgustan y molestan. Y, a veces nos gustaría vengarnos y desquitarnos ¿no? ... ¿Eso está bien? ... ¿Eso es ser pacífico? ....

No. Ser pacífico es buscar siempre la paz y la armonía.

3. Hay una cosa que casi nadie conoce de la Biblia: Jesús les puso de sobrenombre a los Apósotoles Santiago y Juan hijos del trueno (Marcos 3, 17). ¿Saben por qué?

Esto se debió a que un día fueron los Apóstoles a pedir hospedaje en un pueblo de samaritanos (los samaritanos no se trataban con los judíos). Nadie los quiso recibir. Entonces Santiago y Juan le propusieron a Jesús: “¿Quieres que mandemos bajar fuego del cielo que los consuma?”.

Vamos a leer este pasaje en Lucas 9, 51-56.

4. ¿Qué hace Jesús?

Jesús los reprende. ¿Qué quiere decir esto?

Jesús no quiere que respondamos mal con mal. No quiere que tratemos a los demás de esa forma, aunque haya motivos para estar disgustados.

5. Vamos a buscar lo que Jesús nos ha dicho sobre el trato a los demás. Eso está en Lucas 6, 21:

MEMORIZACION Cita y texto:
“Traten a los demás como ustedes quieren que ellos los traten a ustedes”
(Lucas 6, 21)

Esto está bien clarito: hay que tratar a los demás como nosotros queremos que ellos nos traten.

Es cierto que a veces la gente se porta mal con nosotros. Tal vez otros muchachos no te dejen jugar con ellos. Hasta pueden tratarte mal y botarte. Cuando eso nos sucede, ¡claro que nos sentimos mal! ¿No es así? Quizá nos da ganas de desquitarnos.

6. Vamos a buscar lo que dice la Biblia sobre el desquite y la venganza. Proverbios 24, 29: “No digas le haré lo que él me hizo”.

Claro también ¿no?

Y qué nos dijo Jesús? Vamos a buscar en Mateo 5, 43:

MEMORIZACION Cita y texto:
“Ustedes saben que se dijo: ‘Ama a tu prójimo y guarda rencor a tu enemigo’. Pero yo le digo: Amen a sus enemigos y recen por sus perseguidores” (Mateo 5, 43).

Mmmmm... También muy claro: Amar a los que nos hacen daño y orar por los que nos persiguen.

Y miren lo que dice San Pablo: “Vivan en armonía unos con otros ... No devuelvan mal por mal ... Hagan todo lo posible de vivir en paz con todos ... Vence el mal a fuerza de bien” (Rom. 12, 16, 17 y 18).

6. Vamos a ver qué creen ustedes que quieren decir todas estas citas de la Biblia:

      .     Que tenemos que evitar las peleas.
      .     Que tenemos que tratar de hacer siempre el bien, aunque nos hagan mal.
      .     Que tenemos que orar por los que nos hacen daño.
      .     Que no podemos devolver mal por mal, sino bien por mal.

7. Vamos a ver entonces, cómo actuar en casos difíciles: Si alguien pelea contigo ¿qué debes hacer? Si alguien te busca pelea... O si te insulta o se burla de ti. Si te llamara tonta o cobarde ¿qué deberías hacer? ¿Deberías responderle y pelear?

Hemos visto que Jesús no quiere ni las peleas, ni las venganzas. Si alguien nos golpea o nos insulta, no debemos disgustarnos ni pelear. Si lo hiciéramos estamos siendo iguales a la persona que comenzó la pelea. Y ¿es eso lo que Jesús quiere?

Si hay problemas así, ¿qué creen que se debe hacer?

Una opción es irse y dejar a la otra persona pelando sola. A lo mejor te dieron un empujón. Si te retiras se para todo. Y, no creas que demuestras que eres débil. Más bien estás siendo fuerte, porque se necesita fortaleza para hacer el bien, para hacer lo que Jesús nos pide.

¿Qué sucedería si caes en la trampa, te pones a pelear y eres tú quien gana

El problema sigue y aumenta. Comienzan los rencores, las venganzas. Y hasta el peleón tal vez se busca la ayuda de otros peleones y se arma un lío mayor. ¿Ves por qué Jesús quiere que seamos pacíficos?

8. A lo mejor somos nosotros mismos los busca pleitos. ¡Cuidado con esto! Cuidado especialmente en la familia si buscamos pleitos con nuestros hermanos mayores o menores.

9. ¿Qué hacer si otras personas están peleando?

No meternos en la pelea. Si es en el Colegio, puede informarse al Profesor. Si es en la casa, a los padres. Nosotros tratemos de ser pacíficos.

10. ¿Son pecado las peleas?

Sí son, sobre todo si somos culpables de iniciarlas. Debemos arrepentirnos ante Dios y confesarnos ante el Sacerdote

. Y si somos culpables, pedir perdón al agredido.

.  Y si somos agredidos, perdonar a quien nos pida perdón.

ORACION

Señor, Jesús, que prometes felicidad a los pacíficos,
quiero seguir tus consejos y cumplir tus mandatos.
Quiero ser instrumento de paz y no de pleitos,
quiero devolver bien por mal y nunca vengarme.
Perdona, Señor, por las veces que no he sido pacífico.
Enséñame a perdonar a mis enemigos
y a orar por los que me hacen daño.
Amén.

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