Miguel significa
"Quién como Dios". Su nombre es el grito de batalla
que este Arcángel opuso al grito de rebelión de Luzbel
(ahora Lucifer): “Seré como el Altísimo”
(Is. 14, 14). “No serviré” (Jer. 2, 20).
El
nombre de Miguel aparece por primera vez en el libro del Profeta
Daniel: "Miguel, uno de los primeros Angeles, ha venido
en mi ayuda" (Dan. 10, 13). "En aquel tiempo se levantará
Miguel , el Gran Jefe que defiende a los hijos de tu pueblo"
(Dan. 12, 1).
La
Iglesia llama a San Miguel
Arcángel "Príncipe de los Ejércitos Celestiales".
Desde muy antiguamente y también hoy, San Miguel Arcángel
es el gran defensor de la Iglesia, como fue el defensor del pueblo
de Israel, prefiguración de la Iglesia. (cfr. Ex. 13,
21; 14, 19; 23, 20-22)